Para mí, la vista es el sentido más importante que poseemos, y por supuesto el oido también, pero sin duda el olfato hace que, en silencio y con los ojos cerrados nos traslademos, como si de una máquina del tiempo se tratara, a una época pasada.

En casa de mis padres no tomaba colacao desde hacía tiempo,tomaba de otra marca. Pero un día, no se porqué, compramos colacao y, cuando abrí el bote, ese olor me llevó a casa de mis abuelos en el campo,cuando iba de pequeña allí a pasar varios días y desayunaba un vaso de leche con colacao, lleno de grumos en la parte superior, porque no se deshacía ni a la de tres. Fué una sensación maravillosa, que duró un ratito, pero que ya no siento, porque todos los días tomo leche con colacao, puede que cambie de marca otra vez y dentro de seis u ocho meses vuelva a comprar colacao para volver a casa de mi abuela querida.